Estrenar un coche de lujo sigue siendo uno de esos deseos que muchos aficionados al motor mantienen desde jóvenes. Sin embargo, más allá del precio de compra, estos vehículos arrastran una serie de impuestos y gastos públicos que conviene conocer antes de dar el paso. Ya sea un Ferrari, un Porsche, un BMW M o un Audi RS, el coste fiscal puede variar de forma notable según el tipo de vehículo, las emisiones o el lugar de residencia.
Si estás pensando en invertir tus ahorros en un modelo de alta gama —o has encontrado una buena oportunidad en el mercado de ocasión— aquí te explicamos de manera actualizada qué tendrás que pagar en 2025 para mantenerlo en regla.
Impuesto de circulación (IVTM)
El Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), tradicionalmente conocido como impuesto de circulación, es un tributo municipal obligatorio para todos los vehículos aptos para circular. Se paga cada año y su cuantía depende del Ayuntamiento donde esté domiciliado el coche, ya que cada consistorio puede aplicar coeficientes y bonificaciones dentro de unos límites fijados por ley.
El impuesto se devenga el 1 de enero de cada año, por lo que la persona que figure como titular en esa fecha será quien deba pagarlo.
- Compra de coche nuevo: se abona la parte proporcional del año de la matriculación, calculada por trimestres naturales.
- Compra de coche usado: el IVTM del año en curso corresponde al titular registrado a 1 de enero, independientemente de cuándo se venda el vehículo.
¿Cuánto se paga por el IVTM?
El coste varía según el municipio, pero la referencia común es la potencia fiscal medida en caballos fiscales (CVF). En modelos de lujo —con motores de gran cilindrada o elevada potencia— este valor suele ser alto, por lo que el impuesto anual también lo será.
- Turismos: según caballos fiscales.
- Autobuses: según número de plazas.
- Camiones: según carga útil autorizada.
- Tractores: por potencia fiscal.
- Remolques y semirremolques: según carga útil.
- Motocicletas y ciclomotores: según cilindrada.
En ciudades grandes como Madrid o Barcelona, un turismo de más de 20 CVF —muy habitual en coches deportivos o de lujo— puede superar fácilmente los 200–300 € anuales en 2025, aunque cada Ayuntamiento fija su tarifa y bonificaciones (vehículos históricos, eléctricos, transporte público, etc.).

IVA en la compra de un coche de lujo
Al adquirir un coche nuevo, el comprador debe pagar el 21% de IVA sobre el precio final. Solo se aplica un IVA reducido del 4% en casos muy concretos (vehículos destinados a personas con discapacidad que cumplan los requisitos legales).
En operaciones entre particulares —muy habituales en coches de ocasión— no se aplica IVA, sino que la venta queda sujeta al ITP.
Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP)
El ITP se aplica únicamente a la compra de coches de segunda mano cuando el vendedor es un particular. En 2025, el tipo impositivo sigue siendo competencia de cada comunidad autónoma, con porcentajes habituales entre el 4% y el 8%.
La base imponible será la mayor entre:
- El precio real de la compraventa.
- El valor mínimo de referencia publicado por Hacienda para ese modelo y año.
Estas tablas se actualizan anualmente y pueden consultarse en la Agencia Tributaria correspondiente. Esto evita que se declare un precio artificialmente bajo en la compraventa.
Impuesto de matriculación (vehículos nuevos)
El conocido como Impuesto Especial sobre Determinados Medios de Transporte se paga una sola vez, en la primera matriculación del vehículo en España. En modelos de lujo, su impacto suele ser relevante porque depende directamente de las emisiones de CO₂.
Gravámenes vigentes en 2025:
- 0%: hasta 120 g/km.
- 4,75%: entre 120 y 160 g/km.
- 9,75%: entre 160 y 200 g/km.
- 14,75%: más de 200 g/km.
Las comunidades autónomas pueden aumentar estos tipos hasta un máximo del 15%. Actualmente lo hacen regiones como Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, Asturias o Andalucía.
Existen reducciones y exenciones para casos concretos: familias numerosas, vehículos vivienda (como autocaravanas), taxis, autoescuelas, personas con discapacidad o vehículos destinados a actividades profesionales específicas.
Resumen: qué pagas según el tipo de compra
- Coche nuevo: IVA + Impuesto de Matriculación + IVTM.
- Coche de segunda mano: ITP (o IVA, si se compra a empresa o profesional) + IVTM.
Comprar un coche de lujo implica disfrutar de diseño, tecnología y prestaciones muy por encima de la media, pero también asumir una carga fiscal notable. Con la información actualizada, te resultará más sencillo calcular el presupuesto real y evitar sorpresas después de la compra.
Si necesitas que gestionemos la compraventa, la transmisión o cualquier trámite relacionado con tu vehículo, en Gestoría Masaga podemos ayudarte con todo el proceso con la mayor agilidad y rigor.



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